Los interruptores de membrana FPC están diseñados con una capa de circuito flexible, por lo que su vida útil y resistencia a la tensión mecánica superan con creces las del proceso tradicional de pasta de plata.
El interruptor de membrana con control remoto consta de una capa de circuito flexible (PET/PVC), una lámina metálica encapsulada y una capa aislante. Al presionarlo, la lámina metálica y la capa inferior del circuito generan señales. Al soltarlo, la lámina metálica activa una señal en la capa inferior del circuito y se reinicia automáticamente, interrumpiendo el circuito. Sus principales ventajas son su diseño ultradelgado (0,3-0,6 mm de espesor) y su estructura totalmente sellada, con protección contra polvo y agua (clasificación IP67), lo que lo hace ideal para entornos de uso frecuente.

