Un equipo nacional de científicos de materiales ha desarrollado recientemente interruptores de membrana ultra flexibles con una vida útil superior al millón de ciclos, muy por encima de la media del sector. El producto combina una capa conductora de nanofibras de plata con un sustrato de poliimida de tan solo 0,1 mm de espesor, y se adapta perfectamente a pantallas curvas y dispositivos portátiles.
Los expertos del sector indican que estos interruptores de membrana resolverán los problemas de durabilidad de las interfaces que afectan desde hace tiempo a los relojes inteligentes, los teléfonos plegables y otros dispositivos, y se espera que la producción en masa comience en el primer semestre del próximo año. Empresas como Samsung y Huawei ya han manifestado su interés en colaborar con el equipo de I+D, lo que podría impulsar una nueva revolución en los métodos de interacción de la electrónica de consumo.

